Herramientas de red Guías
Actualizado el 23 de septiembre de 2026
Una migración mal preparada significa un sitio inaccesible durante horas y correos perdidos. Bien preparada, pasa desapercibida. Todo se decide en los días previos al cambio.
Cada registro DNS tiene un TTL (tiempo de vida): el tiempo, en segundos, durante el que los resolutores lo guardan en caché. Con un TTL de 86 400, un cambio puede tardar hasta 24 horas en verse en todas partes. Con un TTL de 300, bastan cinco minutos.
Al menos 24 a 48 horas antes del cambio, baja a 300 segundos el TTL de los registros que vas a modificar (A, AAAA, CNAME, MX). Hay que esperar a que expire el TTL antiguo para que el nuevo se conozca en todas partes.
hosts.Sigue la difusión con nuestra herramienta de propagación DNS: consulta resolutores en varias regiones del mundo.
Si DNSSEC está activo, el registrador publica un registro DS ligado a las claves del proveedor antiguo. Cambiar de servidores de nombres sin ocuparse de ello deja el dominio inaccesible para los resolutores que validan DNSSEC. Solución sencilla: desactiva DNSSEC y retira el DS, espera 48 horas, migra y vuelve a activar DNSSEC en el nuevo proveedor.
Si cambian los MX, algunos correos pueden llegar al servidor antiguo durante la propagación. Mantén activo el buzón antiguo unos días y revísalo. Si el correo no cambia, asegúrate de que los MX y los TXT son idénticos en el nuevo proveedor.
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Depende del TTL del registro antiguo: unos minutos si se bajó con antelación, y hasta 24 o 48 horas si no. Un cambio de servidores de nombres puede tardar hasta 48 horas.
Cada resolutor conserva la respuesta antigua hasta que expira su caché. Durante ese tiempo conviven ambas versiones: por eso el servidor antiguo debe seguir en línea.
No. El dominio puede quedarse en su registrador: basta con modificar los registros DNS o los servidores de nombres para que apunten al nuevo alojamiento.